Un recorrido guiado de 30 días con actividades interactivas y herramientas prácticas para ayudar a tu hijo a descubrir más formas de jugar, crear y entretenerse fuera de una pantalla.
Sin planes complicados. Sin tener que inventar una actividad nueva cada tarde.
QUIERO DESCUBRIR CÓMO FUNCIONA
La apagas.
Pasan unos minutos.
Y llega:
Y, de repente, reducir pantallas empieza a parecer otra tarea más para ti.
Porque el problema no es simplemente apagar la pantalla.
Es qué ocupa su lugar después.
Cuando una pantalla desaparece, queda tiempo que antes ya estaba ocupado.
Y si fuera de ella todavía hay pocas alternativas que tu hijo conoce, disfruta o sabe empezar, volver a pedir la pantalla es lo más fácil.
Por eso 30 Días Sin Pantallas no se basa simplemente en quitar.
Se basa en construir alternativas.
Primero le ayudas a descubrir.
Después probáis.
Algunas cosas funcionan.
Otras no.
Algunas querrá repetir.
Otras quedarán atrás.
Y poco a poco empieza a aparecer algo mucho más útil que una lista interminable de actividades:
un repertorio propio de cosas que también puede hacer cuando no hay una pantalla delante.
Los 30 días están organizados en cuatro fases para que la experiencia vaya evolucionando poco a poco.
Los primeros días empiezan con propuestas sencillas, fáciles de poner en marcha y con algo más de acompañamiento por tu parte. La intención no es pedirle autonomía desde el primer momento. Primero queremos que vuelva a descubrir que fuera de una pantalla también pueden pasar cosas interesantes.
Movimiento. Imaginación. Construcción. Exploración. Creación. Retos. Aquí ampliamos el repertorio y empezamos a descubrir qué tipo de actividades conectan mejor con él.
A partir de aquí, poco a poco, tú haces algo menos. Él empieza a elegir más. A continuar. A probar. A decidir. A resolver. No buscamos que juegue solo durante horas. Buscamos pequeñas señales de que necesita un poco menos de dirección constante.
En la última fase ya no se trata tanto de presentar cosas nuevas. Se trata de repetir lo que funcionó. Cambiarlo. Mezclarlo. Inventar. Y empezar a convertir todo lo descubierto en algo que tenga sentido dentro de vuestra propia familia.
No recibirás una carpeta con decenas de archivos y tendrás que averiguar qué abrir primero.
No tendrás que guardar PDFs, recordar en qué página estabas ni buscar la actividad correcta cada tarde.
Todo el recorrido está organizado en un único lugar.
Cada parte tiene una función concreta.
Y puedes acceder desde tu móvil, tablet u ordenador.
En menos de dos minutos puedes ver exactamente qué encontrarás cuando entres.
La primera vez que entres en la plataforma pasarás por un breve onboarding.
Solo necesitamos conocer algunos aspectos básicos de vuestra situación familiar antes de empezar.
No dura mucho.
No hay formularios interminables.
Y no tienes que configurar nada complicado.

A partir de ahí, tendrás una pequeña introducción para entender qué buscamos durante estas semanas y cómo aprovechar mejor todo lo que tienes dentro de la plataforma.
Abres la actividad.
Y encuentras todo organizado.

Algunos días serán más sencillos.
Otros tendrán elecciones.
Otros incluirán retos.
Otros utilizarán pequeñas interacciones dentro de la propia actividad.
La intención es que no tengas que empezar cada tarde pensando:
"Vale… ¿y ahora qué hago con él?"
Pero tampoco tendrás que seguir un guion rígido que ignore cómo está vuestro día.
Al terminar, puedes valorar cómo ha ido y continuar con vuestro recorrido.
Habrá días en los que no quiera empezar.
Otros en los que pierda el interés enseguida.
Puede que vuelva a pedir la pantalla una y otra vez.
Puede que esté cansado.
Puede que tú tampoco tengas tiempo.
Y puede que alguna tarde termine en discusión.
Eso no significa que hayas hecho algo mal.
Y tampoco significa que tengáis que abandonar el recorrido o volver al principio.
Por eso nuestra plataforma incluye una función creada precisamente para esos momentos:

Puede que lo mejor sea simplificar.
Cambiar la actividad.
Parar.
Intentarlo otro día.
O simplemente entender que cinco minutos ya fueron suficientes.
A veces simplemente serán las cinco de la tarde.
Estaréis en casa.
Tendrás diez minutos.
Tu hijo dirá que se aburre.
Y tú no necesitarás leer otra guía ni buscar durante veinte minutos en internet.
Necesitarás:
una buena idea para ese momento.
Pensando precisamente en eso, añadimos otra funcionalidad:

Sin tener que navegar entre las 30 actividades una por una.
Sin tener que recordar cuál era la más adecuada.
Sin tener que inventarlo todo tú.
También puede seguir siendo útil un martes cualquiera en el que simplemente necesitas una idea ahora mismo.
El objetivo nunca fue que dependieras del programa para siempre.
Durante estas semanas habréis probado cosas.
Descubierto preferencias.
Descartado algunas ideas.
Repetido otras.
Y empezado a construir un repertorio que antes no existía.
Cuando lleguéis al final, no queremos dejaros simplemente con una pantalla que diga:
"Programa completado."
Por eso también encontrarás:
Una guía dentro de la propia plataforma para ayudarte a seguir utilizando lo que habéis descubierto.
Este programa no está pensado para prometerte 30 días perfectos sin una sola pantalla.
Tampoco para obligar a un niño a entretenerse solo durante horas.
Ni para hacerte sentir culpable si un día no sale bien.
Buscamos algo mucho más realista:
más opciones, más repertorio y, poco a poco, menos necesidad de que tú tengas que inventarlo todo.
Todo el recorrido.
Las 30 actividades.
Las herramientas.
Las guías.
Y el acceso completo a la plataforma.
Después de completar tu compra recibirás acceso a la plataforma para poder comenzar.
No. 30 Días Sin Pantallas no se basa en conseguir 30 días de abstinencia total. El objetivo es ayudar a ampliar el repertorio de cosas que tu hijo también puede hacer fuera de una pantalla. Cada familia puede seguir tomando sus propias decisiones sobre cuándo y cómo utiliza la tecnología en casa.
No. Los 30 días representan el recorrido del programa, no una obligación de cumplir un calendario perfecto. Si un día no podéis hacerlo, continuáis después. Si necesita repetir una actividad, podéis repetirla. Si queréis parar unos días, no pasa nada. El programa está pensado para adaptarse a la vida real.
No todas las actividades van a gustarle igual. Y eso también forma parte del proceso. Dentro de los días encontrarás alternativas y orientación sobre qué hacer cuando algo no funciona. Además, puedes recurrir a Hoy, ¿ha sido difícil? cuando necesites ayuda para decidir el siguiente paso.
Sí. El programa está pensado para familias con niños de entre 3 y 9 años y muchas actividades permiten que varios hermanos participen juntos. Puede que algunas propuestas necesiten pequeños ajustes según la edad, el interés o el nivel de autonomía de cada uno.
Depende del día. Encontrarás propuestas muy cortas y otras que pueden durar más si el niño quiere continuar. No buscamos que cada actividad ocupe toda una tarde. En algunos días, unos pocos minutos de interés real ya pueden ser suficientes.
No. La mayoría de las actividades están pensadas para utilizar objetos sencillos que muchas familias ya tienen en casa. Cuando una actividad necesita algo concreto, lo verás antes de empezar.
No necesitas convertir tu casa en una impresora. La experiencia principal ocurre dentro de la plataforma y las actividades están diseñadas para seguirse directamente desde allí.
Sí. La plataforma puede utilizarse desde móvil, tablet u ordenador. Así puedes tenerla a mano incluso cuando necesitas consultar una actividad o una idea rápidamente.
El acceso sigue teniendo utilidad. Dentro de la plataforma encontrarás Después del Día 30, una guía creada precisamente para ayudarte a continuar utilizando lo que funcionó durante el recorrido. También podrás seguir recurriendo a herramientas como Hoy, ¿ha sido difícil? y ¿Necesitas una idea ahora? cuando las necesites.